Catástrofes naturales

Cronología

1751 – Un terremoto destruye Puerto Príncipe y las ciudades de los alrededores.
1842 – Un terremoto destruye la ciudad de Cabo Haitiano.
1946 – Un terremoto de magnitud 8,1 provoca un tsunami que causa 1790 muertos.
1954 – El huracán Hazel causa cientos de muertos en Haití.
1963 – El huracán Flora causa la muerte de más de 6000 personas en Haití y Cuba.
1994 – Se atribuye la muerte de cientos de personas al huracán Gordon.
1998 – El huracán Georges destruye el 80 % de las cosechas de Haití y mata a más de 400 personas.
2004 – El huracán Jeanne provoca inundaciones que causan más de 3000 muertos.
2010 – Un terremoto de magnitud 7,0 cerca de Puerto Príncipe, deja un saldo estimado de       300 000 muertos.
2021 – Un terremoto de magnitud 7,2 en la península de Tiburón causa 2248 muertos.

Además de la injerencia política y económica extranjera, Haití se ha visto afectado por numerosas catástrofes naturales. Dos importantes sistemas de fallas en la isla han causado terremotos devastadores. Uno de ellos, en 2010, de magnitud 7.0, que sacudió las cercanías de Puerto Príncipe, la capital y causó la muerte de unas 300 000 personas. Al igual que otros países de la región, Haití también sufre con frecuencia el impacto de huracanes y tormentas tropicales mortales y devastadoras. Las zonas con una notable deforestación y erosión del suelo son especialmente propensas a sufrir graves inundaciones durante estos huracanes y tormentas tropicales. Con el cambio climático, hay evidencia de que estas tormentas son cada vez más fuertes e intensas. En 2021, mientras Haití se recuperaba de la tormenta tropical Grace, otro gran terremoto sacudió esta vez la parte suroeste del país.

Los desastres naturales en el arte

No es de extrañar que estas catástrofes naturales ocupen un lugar destacado en la obra de los artistas haitianos. Aunque gran parte de la cobertura mediática suele centrarse en los impactos en las grandes ciudades, los efectos en los pueblos y aldeas rurales suelen ser aún más devastadores. Varios de los cuadros de esta parte de la exposición se centran en Gonaïves, una ciudad del norte de Haití. Rodeada por montañas y colinas en tres de sus lados, y por el mar Caribe en el otro, la zona sufrió inundaciones mortales y deslizamientos de tierra tras las lluvias torrenciales de 2004 y 2008.

Los ecos de la destrucción del terremoto del 12 de enero (Tranbleman tè 12 janvye)
Joseph Augustine
Colección de Haiti Friends

Estas dos obras representan las consecuencias del terremoto del 12 de enero de 2010 en Puerto Príncipe, Haití. La primera pintura plasma una escena melancólica de la capital con víctimas yaciendo en las calles y atrapadas debajo de las estructuras colapsadas. El emblemático Palacio Nacional aparece en ruinas, mientras que los equipos internacionales de rescate trabajan incansablemente para brindar ayuda. La segunda imagen ilustra una destrucción extendida similar que resalta la rápida llegada de la asistencia humanitaria internacional tras el devastador desastre natural.

Inundación en Gonaïves (Inondasyon Gonayiv)
Elphabe Dieudonne
Colección de Haiti Friends

Esta pintura ilustra las consecuencias del impacto del Huracán Jeanne en Gonaïves. El artista destaca la devastación en las zonas comunales fuera de la ciudad. Esto se evidencia en la representación de las casas con techo de hojalata u hojas de plátano. La escena está ubicada en el campo con montañas y árboles en el fondo.

Gonaïves Flooding by Hurricane Jeanne (Inondasyon Gonayiv pa Cyclone Jeanne
Absolu Jean Daudet
Colección de Haiti Friends

La escena representa a los residentes de Gonaïves que se vieron forzados a buscar refugio en los techos luego de que el Huracán Jeanne causara una fuerte inundación en 2004. En el cielo, se ven helicópteros que representan la llegada de los esfuerzos de rescate y la ayuda internacional para asistir a la población afectada.

La vida en el campamento tras el terremoto de 2010
Dumerlus Jeune
Colección de Haiti Friends

Luego del devastador terremoto de 2010, se construyeron campamentos temporales. Los refugios improvisados, montados con lonas y hojas metálicas, ilustran las condiciones de hacinamiento. Las personas realizan sus distintas actividades cotidianas mostrando que la vida debe continuar en medio del caos. Se ven cables eléctricos que se extienden precariamente a lo largo de la escena dando a entender los esfuerzos para brindar servicios públicos. La pintura captura tanto la adversidad como el espíritu de entereza de las personas tras el desastre.